La verdadera piedra de toque de una civilización no es su censo, ni el tamaño de las ciudades, ni las cosechas..., no, sino la clase de hombres que produce el país.
Perdonarás, pues no eres un dios. Eres un hombre capaz de hacer el mal y errar, pero tambien capaz de corregir los yerros y de obrar bien. Debes tener siempre el perdón en la mano y ofrecerlo, porque continuamente nos ofendemos. De hecho, sin perdón, la convivencia sería imposible. Sin reconciliación, la vida no tendría sentido, ni podría haber felicidad.
Hacer cosas simplemente porque quieres a una persona. Eso es maravilloso y no necesitas ser un héroe. Simplemente, llegar a casa con flores, sin ningún motivo. Dar un beso de sorpresa. Una llamada, sencillamente, para preguntar como va. Hacer un favor que no te han pedido. Simplemente ayudar a alguien de corazón, en la oficina o en la taquilla. Si a esto se llama en nuestro duro mundo una pérdida de tiempo y un gasto de energía, entonces perdamos mucho tiempo y gastemos mucha energía.
Un árbol sabe cuando llega la primavera. Siente la savia hasta en las ramitas más pequeñas . También las personas que viven relacionadas con la naturaleza lo saben. Sienten crecer en lo más profundo de su interior la vida nueva y poderosa.
Pero demasiada gente ya no sabe ni siente nada. Solo saben cuando llega su cheque salarial y todo lo que les falta por comprar. Son como pájaros con alas demasiado pesadas. Ni siquiera en primavera despegan del suelo.
El precepto conócete a ti mismo, no iba únicamente destinado a prevenir el orgullo de la Humanidad; sino también a que pudiéramos comprender nuestro propio valor.
No basta con poseer conocimientos acerca de la virtud, sino que debemos esforzarnos en dominarla y utilizarla o dar cualesquiera otros pasos que nos hagan buenos.
Cuanto más penetro en la naturaleza, tanto más atentamente miro a la flor más pequeña y veo mariposas e insectos jugar alrededor de las hierbas fragantes, tanto más creo en un milagro increíble. Voy de una sorpresa a otra y estoy profundamente convencido de que aquí se nos ofrece un pequeño trozo de paraíso .Pero, si veo lo que ocurre en el mundo tengo miedo, mucho miedo, porque la gente es capaz de hacer de un paraíso una cloaca.
En tu cuerpo vives. Tu cuerpo es tu casa en la tierra. Tus ojos son las ventanas hacia el mundo. No se cansan nunca de mirar. Tus orejas no duelen de oir. Tienes más que tu cuerpo, pero no puedes estar sin él. Debes cuidarlo bien, pero no mimarlo hasta que a la larga sólo tengas pies para el acelerador y manos para los muchos botones.
Para vivir necesitas aire. Para vivir humanamente es imprecindible el amor. Debes poder amar y ser amado. Pero si ves enemigos por todas partes, si tu corazón se oscurece y empiezas a odiar, entonces se abre la puerta del infierno. Tu corazón puede ser un pequeño cielo, per también puedes convertirlo en un infierno.
Están muy dentro de la tierra, sujetan y alimentan el árbol. no las ves. A las personas que trabajan en los cimientos que aguantan enhiesta a la casa, tampoco las ves. Sin embargo, esas personas valen más que las que solo se preocupan de la fachada y que se entretienen con ella ante los ojos del gran público.
La noche no puede ser tan oscura que no encuentres ni una pequeña estrella. El desierto no puede ser tan desconsolador que no encuentres ningún pequeño oasis. Hay flores, que crecen en el invierno. En algún lugar siempre nos queda alguna alegría que se nos da.
La gente próspera de occidente tiene mucho miedo de la bomba. Millones de personas en los países pobres no tienen ningún miedo de esto. Ni siquiera les interesa. Porque hay esa otra bomba que en su tierra produce miles de muertos cada día: el hambre.